20.000 pantallas para la sanidad pública y las residencias de mayores

20.000 pantallas para la sanidad pública y las residencias de mayores

La empresa Idelt de Igorre donará «a la gente que se está dejando la vida por nosotros» las viseras de protección que acaba de empezar a producir

El Correo / Alba Cárcamo

En tiempos de necesidad, ingenió!

Publicada por Ner group en Miércoles, 1 de abril de 2020

Batas, mascarillas, geles hidroalcohólicos, respiradores… La industria vasca se ha volcado en la lucha contra la pandemia y se ha puesto manos a la obra para fabricar artículos que hace un par de meses se utilizaban de forma residual pero que ahora son de primera necesidad. Una de esas compañías, Idelt, donará «a la sanidad pública», tanto a nivel de Euskadi como estatal, 20.000 pantallas protectoras para que los que trabajan en la última trinchera estén más protegidos frente al coronavirus.

La firma de Igorre, que forma parte del grupo Walter Pack, ha repartido ya «unas 5.000». Van poco a poco. «Todavía no tenemos la línea de producción completa, estamos optimizándola para poder dar 4.000 al día», explica Marcos Fernández, ingeniero responsable comercial. Reconoce que «el arranque ha sido un poco caótico; no es fácil montar una línea de estas características, que lleva tiempo, y no sale todo bien a la primera». La idea es estar «a pleno rendimiento» la semana que viene.

Ellos se dedican al desarrollo de productos de plástico y aluminio para automoción y equipamiento médico, entre otros, y a la fabricación de moldes de inyección y aluminio. Así que podían, con tiempo, esfuerzo y dinero, meterse en este proyecto. «Tenemos todo integrado, somos capaces de hacer diseño, prototipos, fabricación de moldes en serie, y luego productos», detalla. Por eso, recuerda, «dijimos ‘a ver, vamos a echar un cable a todo esto’». «Empezó a haber un movimiento importante en los temas de impresión 3D, con los grupos de CovidEuskadi ‘makers’, y me metí en esos grupos», recuerda. Pero vio que, aunque estaba «todo el mundo produciendo viseras de protección con sus impresoras 3D», no era suficiente para «poder cubrir toda la demanda».

Primero, colaboraron con Maier con la creación de la pantalla de plástico de la visera que la cooperativa de Gernika distribuye en el hospital de Cruces. Y, unos días después, decidieron «lanzar» su propio producto, «un poco diferente». «El que hicimos con Maier es desechable, y el nuestro es más para gente que está en planta, que les puede durar más», compara. Para ello, han tenido en cuenta «los comentarios de los sanitarios en cuanto a comodidad, para que no se empañe, que sea muy nítida la visión.». Se trata de una visera con «una tira de espuma en la zona de la frente para mayor comodidad, que se fija a la cabeza mediante una goma y lleva una pantalla transparente en policarbonato que puede ser desinfectada para su uso repetido». Una trabajadora monta una de las pantallas que utilizan las dos sanitarias. / E. C.

Empezaron a ejecutar la idea el lunes de la semana pasada, y el viernes ya habían producido las primeras pantallas, que comenzaron a montar el domingo y el lunes. «Estamos trabajando un montón», asegura. Son «entre y veinte y treinta personas en taller de moldes, producción e ingeniería» las que se dedican a las viseras. Ellos, al igual que otros muchos profesionales, quieren ayudar a minimizar el impacto del patógeno en los trabajadores de la salud en un momento en el que, en Euskadi, estos suponen uno de cada seis infectados por Covid-19.

Miguel Bernar, coordinador general de Walter Pack Group, explica en uno de los vídeos informativos que el objetivo es «poder ayudar a la gente que se está dejando la vida por nosotros, y que muchas veces no son tan considerados, no son tan tenidos en cuenta como en estos momentos». Por eso, la iniciativa está abierta a quien la necesite, a hospitales de toda España, a los que ya han empezado a enviar el producto. Asimismo, a través de Osakidetza, repartirán en las residencias de personas mayores, donde han fallecido 40 internos y hay 64 gerocultoras infectadas y 338 en aislamiento.

Cuando entreguen las 20.000 primeras, «tendremos que intentar recuperar toda la inversión que estamos poniendo, y ya sí atender solicitudes de la empresa privada, de canales de distribución ‘online’…». Hasta entonces, seguirán haciéndolo de forma altruista. En ese sentido, el coordinador de Idelt, Jaime Lafita, enfermo de ELA e impulsor de la asociación de ayuda DalecandELA, quiere además que sea, por su parte, «una forma de agradecer y devolver la generosidad mostrada por la sociedad» hacia los pacientes con su patología. «Ahora es nuestro turno».

Publicación original: https://www.elcorreo.com/sociedad/salud/20000-pantallas-sanidad-20200403141747-nt.html

idel walterpack